Bitácora de una diabética zurda
Soy una tía feliz, sí, uno es feliz sin necesidad de que todo sea extraordinario. Y he llegado a esta conclusión después de muchos años y sin saber por qué, y tengo la respuesta: porque relativizo absolutamente todo, si no se trata de un problemón de los auténticos, no me preocupa, y os preguntaréis ¿cómo he llegado a esta situación?
Porque soy diabética tipo 1 desde hace 30 años. Así de simple.
Hoy me he levantado fatal, tenía 384 de glucosa en sangre, no p...
krisol
5 comentarios
Osito Pipo
Cómo gritaba el pobre P.
Su padre ha venido corriendo dándose contra las puertas y paredes de la casa, medio dormido y sin gafas. Casi se mata. Al final ha llegado hasta donde estábamos nosotros y ha tratado de calmarle. Sin mucho éxito. Cuando P. grita, grita de verdad.
Además no hay manera de entenderle así que con paciencia y mucho tiento al final, después de sospechar que se había dado un golpe porque pedía hielo (¡??), hemos podido saber que le dolía el oído.
Chute de Dalsy, car...
gonzo
3 comentarios
Escritos, poemas y otras fieras salvajes
Pasaje 11º: Hecatombe apocalíptico
Duraznos podridos, plátanos aplastados, manzanas engusanadas,
mi corazón en rebanadas como patatas fritas carcomidas, mi ego magullado...
palacios derrumbados, castillos con murallas abatidas,
mis brazos flácidos, mi miembro impotente...
kiosco en ruinas, iglesia vetusta, puente desgastado,
mi piel arrugada, mi cabello cano, casi en la calvicie...
...
galloleus-psiquiatra-monterrey
Sin comentarios