Las mías son las más bonitas del mundo
05 Feb 2008
Gracias a Dios que se inventó el DVD
Es inevitable que los niños vean la tele. Sería mejor que leyeran más, jugaran o se bajaran a la calle con sus amigos (en las ciudades actuales, NI DE COÑA). Pero al final, algo de tele van a ver.
En ese caso, te recomiendo que no te sientes con ellos a verla. Ojos que no ven, corazón que no siente. Pero si lo haces, procura tener el mando en la mano, y una buena excusa para cambiar el canal, porque en cualquier momento aparecerá algo que ellos no deben ver. Las televisiones españolas tienen comités de expertos, códigos de conducta y normas de autocontrol; tienen incluso una cita en el mensaje del Rey estas Navidades. Pero el caso es que ninguna respeta los horarios infantiles.
En la franja horaria de la tarde de los días laborables, sólo una cadena (la 2) pone programas para los pequeños. Las demás los agreden (y no sólo a los niños) con truculentas historias "reales", basura del corazón, telenovelas de contenido poco recomendable... Todas menos la mencionada lo hacen igual, igual de mal, aunque si hubiera que dar premios se los deberían llevar los programadores de Antena 3 (premio a toda su carrera, nefasta) y a "Aquí hay tomate", de Tele5 (este, por suerte, ya póstumo).
Los fines de semana no está la cosa mejor: a la típica hora de ver la tele, o sea, en la sobremesa, te sueles encontrar películas "basadas en hechos reales", normalmente, truculentas (mencionamos de nuevo a Antena 3), y en general nada adecuadas para ellos, ni por su contenido violento o erótico, ni por su temática.
Está claro que lo que importa a los directivos de las cadenas es hacer caja y poner anuncios. Y bien que lo saben: en las pasadas Navidades, bastaba con mirar a quién iban dirigidos los anuncios que colocaban entre los programas que hemos comentado.
Así es que mi solución es el DVD. Acabarás hasta las narices de los Lunnis, Baby Einstein, Barrio Sésamo y las princesas Disney, pero bueno, son gajes del oficio.
Sobre este blog
Las mías son las más bonitas del mundo
vikenbauer
Claro, claro, diréis. Es lo que dicen todos los padres. Hay estudios que demuestran que la percepción de los hijos por los padres está modificada genéticamente para que éstos vean así a aquellos. Amor de padre, y tal y tal.
Pues sí, tenéis razón.
Pero es que además las mías lo son :D
Aparte de tratar de demostrarlo, comentaré todas las cosas que se me ocurran alrededor del agotador y apasionante mundo de la crianza de los hijos.
Mis tags
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
