Escritos, poemas y otras fieras salvajes

01 Ene 2007

Escrito por: galloleus-psiquiatra-monterrey el 01 Ene 2007 - URL Permanente

Escritos, Poemas y otras fieras salvajes

El pensamiento salvaje y liberal de un Psiquiatra/poeta/filósofo que no se detiene ante nada para abusar de la libertad de expresión y de su libre albedrío sobre temas sexuales, relaciones interpersonales y todo lo que se le pega la gana...

Escritos, poemas salvajes y otras fieras

Por: Galloleus el Psiquiatra Mexicano

Monterrey, N.L. a 9 de Febrero del 2007.

Sinopsis

Colección de poemas que no han sido domados, evítalos si te da miedo lo que se sale de control... si crees que eres un suertudo te sugiero que leas la perra suerte, si eres infeliz pasa a nada es gratis, si extrañas a un amor mira la rata, si se te ha borrado un escrito ve al poema borrado, pero si eres puta lee la zorra... si eres casta bríncala por tu bien... si te haces ilusiones ve al castillo... si eres un padre amoroso ve a conciencia y sin te gustan las pendejadas carentes de sentido... no, ese no soy yo... léete a otro. Ahora que si tienes alguna duda o eres un idiota ve a leer el número 19.

Pasaje 1º: la metamorfosis del poeta psicoanalista

Ya no seré el poeta prudente de ayer,

voy a mudar de piel como las víboras,

mas no me arrastraré,

ascenderé como un águila y haré mi nido en el rascacielos del sueño de mi gente,

de vez en cuando me lanzaré en picada para imbuirme en la lava hirviente de sus miedos,

porque has de saber que se pueden pescar pecados de carne rosa como los salmones,

con el arpón de la observación

y la red maltrecha de lo que quedó en la barca arcaica del psicoanálisis...

¿la transferencia?

esa solo se debe usar cuando conviene,

incluso la interpretación me la voy a pasar por en medio de los egos

y la mandaré a perjudicar a su nada santa madre...

Haré una lucha cuerpo a cuerpo, de preferencia entre el lodo y con las camisas mojadas

con tus frustraciones, y aunque se me resbalen de las manos tarde que temprano les aplicaré una llave

para inmovilizarles,

le picaré los ojos a tu deseo más reprimido,

y le daré un puntapié en el culo a eso que te impide ser tu mismo.

Pasaje 2º: la perra suerte

Creo que la perra suerte solo es un mito...

Algún perezoso se la sacó de la manga para justificar que las cosas le salían mal.

Soy un convencido de que si existiese en un momento dado,

la mala perra suerte y lo pendejo irían de la mano,

paseándose por los colegios al final de cursos y por los desastres nacionales,

hasta llegar a la crisis económica por la recesión en un país vecino del norte...

Porque la suerte, ni es perra, jamás ha sido mala, y nunca será buena...

es solo una bestia más en la mente ilusa de los hombres,

absurda como los calificativos del tiempo: "¡ay!, ¡se me hizo tarde!, o ¡aún es temprano!

digo: ¿temprano como para qué? o ¿tarde para que cosa?

A mi no me lo creas, jamás he comprado un boleto de lotería,

pero si alguien se saca el premio gordo solo es porque...

alguien de los cien mil que compraron tenía que salir fría, calculadora y necesariamente premiado...

A mi la suerte... me importa un pito.

Pasaje 3º: de ansiedades a sensaciones hórridas

Alguna vez, me sentí muy orgulloso de que me temblara el párpado,

eso es un tic motor simple y mejora con gotas de tranquilizante...

me plantaba frente al espejo viéndome la cara,

en cuanto aparecía el tremor, aplaudía como morsa cuando le dan un pez...

Es que antes no me tiritaban los párpados,

¿puedes creerlo que ni siquiera lo había notado?

me temblaban las manos, se sacudían mis pies,

se me paraba el pelo, se enchinaba mi piel,

me mojaba las manos, y del dorso sude,

mi corazón aprisa palpitaba angustiado,

y me faltaba el aire… tuve el alma en un grito…

cuando vencí el insomnio, dormí y no descansé…

parecía una corea, ese mal de San Vito…

aquí no viene al caso de contar “el porqué”,

pues para tragedias, mejor una de Esquilo…

Y cuando aquel reflejo mostró un solo temblor,

Aplaudí como morsa por la satisfacción.

Pasaje 4º: Tareas arduas

A mi me cansan las mujeres difíciles,

el mucho protocolo para ligarte a alguien,

por más bella que sea, ¡os juro!, no es para mí...

pues lo que una hembra vale no cambia por cien citas,

los besos retrasados no acercan al amor...

si alguien me asegurase, que tras salir un año,

la chica que me gusta, la miel derramará,

entonces bien valdría, la conquista de un lustro...

sin embargo sucede, justo lo contrario,

y cuando caes en cuenta del tiempo que has perdido,

dime si no fastidia, empezar otra vez...

Si tengo dos monedas, y ambas son iguales,

no entiendo aquellos hombres que creen que vale más,

aquella que obtenida, ha sido con esfuerzo,

que aquella que en tu mano alguien te regaló...

la verdad mis amigos, ¡es una estupidez!,

el mucho protocolo, es pérdida de vida,

mejor abran los ojos y vean... de cuanto es...

Pasaje 5º: Nada es gratis

Perdona, no es que me entrometa, pero nada de lo que tomes aquí es gratis...

si te gusta viajar, debes de ser capaz de cargar mínimo una mochila y pagar peajes, algunos en efectivo,

otros con carnet, no precisamente el de oro...

si te quieres drogar, espera temblorosa la cruda realidad y sufrimiento de la abstinencia, si es que no te

matan antes... luego perderás tu familia, tu trabajo...

si lo que te gusta es el dinero, puedes irte olvidando del afecto sincero pues todos se acercarán a ti por

tus billetes...

si decidiste refugiarte en Dios, no olvides los diezmos, las ofrendas, la caridad, y estar vigilante para que

el Señor te agarre confesada...

pero si lo tuyo es ser famosa ya deberías estar resignada a perder tu intimidad, a los escándalos cada que

te sorprendan in fraganti y al último por más histeria que derroches te llegará el olvido...

Si te conformas solo con ser bella y sensual, ya deberías saber que parte de tu vida la pasarás en el

gimnasio y con la boca cerrada salivando mientras ves infinidad de manjares...

¡Hey!, ¡señorita!, ¡también se tiene que pagar por eso!, ¡también por aquello!, ¡aquí nada es gratis!

¿que cuanto vale el amor y la amistad?

¡la verdad es muy caro, no creo que pueda pagar!

¿que cuanto es?

¡primero debe amar y ser amiga de Usted misma!, luego... ya veremos...

Pasaje 6º: Lagartija

Se que se divierte usted con el animalito,

que le ha agarrado cariño,

que lo desea como su mascota exclusiva,

tal vez le cruzó por la mente tenerla en una jaula de cristal con piedritas,

o hasta consideró que sería factible alimentarle con insectos y uno que otro grano...

el otro día vi con que ternura le tomaba la colita y se la jalaba mientras sus patitas delanteras se resistían...

la verdad, al reptil también le parece una buena experiencia estar así de cerca de su linda persona,

lo demuestra cuando se tiende al sol a todo lo que da,

al cerrar sus ojitos con un ritmo parkinsoniano,

al sacar la lengua cuando le esta contemplando...

¡pero no!

el animalito es libre y ya se va...

eso si, si quieres puede volver para estar juntitos de nuez...

pero nada más...

chiao... sayonara... arrivederchi... bye...abur... adiós...

hasta la vista bebecita...

Pasaje 7º: Cabrones

La verdad desconfío de las buenas intenciones...

De esas personas que salen como conejos del sombrero de un mago para hacerte un bien nada más

porque si...

de esos que te venden un caballo por bueno y en oferta...

o de los que te prometen hacerte rico aunque ellos se queden miserables...

Podemos decir que es una maquinita paranoide: "tic-tac, tic-tac, tic-tac",

que se activa al menor acto desinteresado de terceros...

Si, entiendo que hay gente honesta, de esos que les gusta hacer el bien sin mirar a quién, que son

chidos... aunque bastante escasos...

No, para nada, no están alteradas en forma alguna mis emociones...

lo que sucede es que me he topado con malas experiencias...

la culpa es de una bola de cabrones...

Pasaje 8º: Zorra

Cuando me di por enterado ya era tarde...

se trataba de una zorra.

Astuta, tenaz, puta y mordaz.

Tenía la cola sabrosamente esponjada, como espuma redonda de capuchino o de una malteada... me la

bebía a sorbos, aunque prefería meterle el popote y chupar y chupar hasta que se le fuese haciendo

poquita, chiquitika, casi nada...

Siempre sonreía, así nos encontrásemos cara a cara...

Sonreía al jurar te amo, al decir te quiero, al exclamar: ¡te deseo!,

incluso cuando se fue la desgraciada...

Sus miradas furtivas que lo miraban todo,

hacían creer que tenía pupilas en la espalda.

Tenía olfato, mucho olfato...mientras el polvo blanco no le partió el tabique...

porque después mordía nada más al tanteo,

y si llegó orgullosa al cuadrilátero, igual se fue, invicta...

siempre acertó los golpes, ganchos muy duros, aún a palos de ciego...

ya cuando estaba lejos de la granja disparé un escopetazo...

como quien tira al aire, como sobrado en tiros...

seguro que ni el disparo escucho... esa vieja zorra...

Pasaje 9º: La rata

Lo único material que se llevó era mi corazón,

no me estoy poniendo sentimental pero se trataba de una mansión rodante con muchas y confortables

habitaciones como un hotel de cinco estrellas...

cabían generosamente distribuidas medio centenar de princesas, unas cuantas doncellas,

tres cortesanas y hasta unas perras bravas babeantes del colmillo y ¿porqué no?... también una diva...

La rata se anidó en la mejor suite de lujo con vista al mar.

Al poco tiempo, había llenado de agujeros las maderas finas que formaban las paredes y parecía aquello una enorme rebanada de queso gruyere...

Traje rebanadas de Rockefeller para alimentarla y para que dejase en paz las paredes, pero cuando la rata es mañosa, lo seguirá siendo aunque le rompas el hocico...

Se siguió con las demás habitaciones y el aire frío entraba colándose por los agujeritos,

obviamente me estremecía de frío y se me hacía chiquito el gusanito porque este se escondía para abrigarse...

Como si hubiesen colocado explosivos, se empezaron a derrumbar algunas partes de mi corazón, cayó el ventrículo izquierdo, luego la aurícula derecha, ni que decir de las válvulas... para cuando la rata se lo llevó no tuvo dificultad...

ya casi no pesaba nada... estaba hueco... era ya un corazón ligerito...

Pasaje 10º: Desarmado en la jungla

El bar de mala muerte apestaba a prisión de alta seguridad,

la nube de humo densa que no era de tabaco presagiaba tormenta,

eran innumerables los murciélagos colgados de la barra succionando mezcal...

y ahí estaba yo, sediento pero con ganas de salir corriendo...

Hasta los pericos enmudecieron cuando entró el león a la luz de la luna,

las panteras y las gacelas se arrastraron a sus pies,

ni modo, es la ley del macho dominante fliparse las mejores hembras,

solo el burro por obvias razones pudo seguir con graciosas compañías...

miré mi diminuta lanza y solo atiné a permanecer agazapado,

¡ay que angustia, cuando el hombre se siente y se sabe desarmado!

cuando lo que tienes no es mas rudo que un palillo de dientes

que si lo sacas o lo escondes, de igual forma te arrepientes...

empero... hasta a los palillos de dientes los llevan a la boca

y se introducen entre las encías...

también sienten caricias,

también sienten cosquillas...

mas de cualquier manera, aunque sientas bonito,

el encontrarse así...

es estar desarmado en medio de la jungla...

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