Escritos, poemas y otras fieras salvajes
02 Ago 2008
Escritos, Poemas y otras fieras salvajes. Partecita chiquita 4.
Pasaje 31º: Sin pareja
Cuando voy a bailar,
es triste decir que no encuentro pareja,
pues las que he sacado no se saben mover,
siguen otro compás como si no escuchasen,
como si no sintiesen la música en la piel...
otras en cambio no se dejan llevar,
son autosuficientes y en eso me lo expresan,
si te las aproximas se suelen retirar,
mas si te las alejas se acercan nuevamente
y sin aviso previo empiezan a girar...
como deseo y anhelo esa mujer de ensueño,
que parezca flotar sin el suelo tocar,
una que se deslice suavemente en mis brazos
que me de la armonía de quien si sabe amar...
Pasaje 32º: insatisfacción
Que es lo que tiene el hombre que nunca esta conforme?,
pues cuando es soltero, casado quiere estar,
y cuando esta casado quiere su soltería,
y una vez divorciado vuelve a recomenzar...
el que es pobre quiere volverse rico,
mas lo que tiene el pobre el oro no lo da,
príncipe y mendigo intercambian papeles,
pero nada les gusta, nada los tiene en paz...
el niño quiere ser un adulto,
el viejo, joven anhela ser,
el que vive en el mar mira hacia la montaña,
quien vive en la montaña suspira por el mar,
por eso es que disfruto lo poco que yo tengo
porque el día de mañana no se lo que vendrá,
alto, bajo, superfluo o profundo,
créelo... trátalo de gozar...
Pasaje 33º: pesados
Están que se caen,
es imposible levantarlos,
son como cortinas que se bajan para cerrar el changarro,
pesados como un marro,
ya no se retraen,
no es posible cargarlos...
de forma ilusa les eché agua fría con tal de despertarlos...
los pellizqué violento,
los froté con las manos,
les mandé cafeína con la vana ilusión solo de reanimarlos...
¡tienen sueño!,
se engrosaron cual harina de trigo que se está fermentando,
están exhaustos y cansados...
mis ojos desvelados...
¡pobres párpados!
Pasaje 34º: Doncellas y putas
Toda mujer es buena y es honesta,
mientras no se rumoren sus andanzas,
aunque tenga experiencia en los amores...
si no se sabe nada...ella es muy casta...
Y la mujer que no bajan de puta,
no es la que brinca y arde cama a cama...
es doncella que no fue tan astuta,
y el hombre al que se entrega la difama...
por eso para mi, serán iguales,
y no averiguo sus conductas previas...
porque si ojos no ven,
pene no siente...
sean castas, putas...
o disolutas santas...
Pasaje 35º: desamores por putas
La cosa triste es estar desengañado,
saber que amar es cosa de interés,
que la ilusión es nada,
que ser honesto es poco...
que la mujer no es y jamás será tuya,
como esos aleluyas que no llegan a Dios...
Que una cara linda es más que una virtud del alma,
que dinero y poder lo contaminan todo...
Que lo dominan todo como una maldición...
Pero es más triste cuando el amor se acaba,
cuando lo que ha durado es solo un santiamén,
cuando eres tú quien lo ha hecho pedazos,
y te sientes culpable y no hay nada que hacer...
Cuando ves al espejo y miras la lujuria,
cuando te arrastra el falo como un fuerte corcel,
llevándote al lugar donde la noche se abre
para mojarte el vientre y envenenar la piel...
Pasaje 36º: Bufón para seducir
Al saber que aburrida pasas las mañanas,
intenté despertar en mi esa vocación que tengo oculta,
por aquello de mi vida adulta que todo lo sepulta....
Pesqué unas naranjas e hice malabares
pero cayeron de mi mano en pares...
Luego quisiste un chiste,
sólo me se vulgares,
los aprendí en los bares adonde nunca fuiste,
los oí entre cantares... mas luego de decirlos tú nunca te reíste...
Mira que me pregunto: ¿cómo fue que le hiciste?,
¿Te estabas pellizcando?...o ¿acaso te dormiste?
Me meto de lleno en el disfraz,
pero me veo fatal, me ves falaz,
me tapa el antifaz, si no me quito estos zapatos: ¡zas!
¡hey!, ¿a dónde vas?
Yo no soy payaso, yo no soy bufón,
hice lo que hice por ganar tu atención...
yo no soy payaso, yo no soy bufón,
¿aceptas una copa por favor?
Pasaje 37º: a un solo paso
¿Te has encontrado al borde de un abismo?
¿a un paso del infarto,
al límite del dolor,
al máximo de esfuerzo,
al mínimo de vida,
a punto de locura,
a un metro de morir?
Yo se que sí...
y se que fue ¡por otro amor!
en cambio yo...
yo lo sufrí... por ti...
Pasaje 38º: amor de madre
Todas son iguales...
Ellas solo desean ser hembras del mejor,
y el mejor es siempre el hombre que más tiene,
para nutrir los hijos que procrearán los dos...
Ellas los buscan guapos...
quieren bellos sus hijos para que gusten mucho,
para que no les falte con quien aparejar,
persista y se mejore la especie, la familia...
Esto es amor de madre... no vulgar interés...
Pasaje 39º: pero no salpiques
¿Te ha pasado que te has encabronado,
que llevas el chamuco dentro y que no buscas quien te la hizo
sino quien te la pague?
¿que todo te irrita, que todo te molesta,
que nada te gusta, que todo te incomoda,
que solo necesitas un pretexto para explotar?
que no estas a gusto en ningún lado,
que no le hayas sabor ni a un buen helado,
que le mientas su madre con el claxon
bajo cualquier pretexto a otro chofer,
que andas de mal humor, en tu casa y trabajo,
que te parece mal estar arriba o abajo...
colérico estas...
debo aclararte amigo que:
la mierda se lava en casa
y no salpiques... por favor...
Pasaje 40º: Conciencia
Siempre que salgo de casa,
se que a lo largo del día tarde que temprano me toparé con un pendejo,
que estorbará y no tendrá la menor idea de las cosas y he ahí su gran peligro...
que brincará por algún lado otro ente encabronado,
buscando desquitarse y liberarse de lo que tiene su corazón al borde del infarto atravesado...
habrá también una mujer interesada en mi por cualquier cosa,
una sonrisa amable, una actitud afable... pasará una preciosa,
deseable buena moza, que me hará agua la boca...
y no podré evitar silbarle y explicarle que provoca...
por otro lado,
tendré oportunidad de hacer al menos una buena acción,
aunque no siempre ayudo con buena intención... pero se da a menudo la ocasión...
¿tú comprendes, no?...
ahora bien, pueden las anteriores no ocurrir, empero a diario,
tendré la belleza imponente de los cielos,
a tus ojos buenos,
el amor sin proporción que dan mis hijos
que son bastante canijos,
y hacen que sea conciente, del ayer... del futuro... el día de hoy...
Pasaje 41º: el castillo de ensueño
Hétera...
Yo soñaba contigo, y construí en el aire nuestro nido de amor,
color rosa ilusión, con ladrillos de besos, pulpa del corazón...
para tenerla fresca, para verte contenta,
humedecí la vid exprimiendo las nubes sin ocultar el sol...
Y me ayudaste a hacer de aquel nido un palacio...
en nuestro balcón, la luna se anidó, se colgaron gorriones,
como mis emociones y así como un lucero pende del espacio sin uso de cadenas
flotando como un ave fue nuestra relación...
Y ya sin ti... en vez de derrumbarse el castillo en el aire persistió con donaire...
escuchando tus ecos, recorro recovecos,
escalando sus torres, perdido en sus salones,
esperé tu regreso...
Para mí, princesa del desaire... el castillo es más real que la casa en que vivo...
que estos versos que escribo... que el gran árbol de olivo...
nuestra alcoba impasible, conserva tu silueta postrada de rodillas,
como posaste siempre mientras me consentías,
la palpo suavemente con mis dedos de anciano,
¡ya han pasado los años! no quiero que se borren por recargar la mano...
Y aunque suene imposible, mi palabra esta tarde...
el castillo es tangible como mi propia carne...
el castillo es mas real
de lo que fuiste tu...
Pasaje 42º: al momento íntimo
Mirar sus ojos cuando me estoy metiendo,
mirar su cara cuando le doy placer,
los gestos que hace, sus gemidos que escapan,
disfruto mas que el hecho de penetrar su ser...
cuando congestionada le percibo la entraña,
y ella se precipita entre lluvia y temblor,
hacer que grite me reconforta tanto
que lo prefiero a rociarle mi miel...
Pasaje 43º: Sincronía orgásmica
Escritos, poemas y otras fieras salvajes. Partecita 3
Pasaje 21º: El poeta desarmado
Hubiese preferido quedar manco para no manosearte... que la tragedia de que se me derritiera la punta de mi verso antes de penetrarte esos dos orificios que luces a los lados... Creerás que soy como todos, que deseo ciertamente lo mismo que otros de ti: tus agujeros corporales mediales que no son para nada despreciables si de entrar y salir se trata... hasta es casi seguro que quizá consideres privarme del asilo gestacional en tu endometrio, para con espuma espermicida expulsarme las horas siguientes y con una enjabonada no dejar en ti ni restos de mis aromas que te señalaban como mi territorio... si es que no llegas al radical atentado de
tomar la píldora del día después... ¡ay de mi!
Ahora como le haré para explicarte lo retorcido de mis sentimientos hacia ti...
¿Cómo?, ¿cómo atraparte si la única artimaña simuladora de inocente amor ha quedado varada?, seremos por tanto solo dos pedazos de carne que se frotan hasta desangrarse las ganas y quedar inertes para en breve morir el uno para el otro...
Ya no te voy a embarazar el alma, ni parirás vástago hecho poema,
de esos que dan dolores más fuertes que parir chayotes espinados,
de esos que requieren cesáreas programadas para anestesiarse con botellas de vinos, perfumes y licores para hacerse como quien no sabe de que se trata la cosa...
y expulsar el verso, llevarlo al cunero para que el neonatólogo le de sus primarios cuidados antes de que se prenda en tu seno dándote nuevos sentidos a tu vida...
¡Ay de mi!, me quede sin el fusil del verso y hoy te estoy matando a golpe de cincel sin arañazos literarios, esos que hacen gemir de solo oírlos... esos que hacen a una mujer renunciar temporalmente a su voluntad... para cederla... ¡ay de mi!
Soy un poeta desarmado... ¡ay de mi!, soy solo un macho ordinario para ti.
Pasaje 22º: empalagoso
Otra vez me sorprendo empalagoso...
Eso me encambrona, que digo me encabrona... ¡me emputa!
Cada que tengo su sinuoso y cachondo cuerpo cerca me vuelvo estúpidamente romántico...
¿Cosita chiquita?, ¿bebecita?, ¿cuchi-cuchi?
¿A poco no son expresiones que escuchadas desde lejos pueden ser indiscutiblemente catalogadas de
babosamente melosas?
¡es que lo son!
Y me enciendo de furia al percatarme de ese error típico de los novatos en seducción,
¿que jodida mariconada es esa?
Pues cada frase dulce que libero es como abrir el pecho y recibir tiros de muerte,
es ponerse a modo para que la fémina abusiva que me ronda me parta el queso,
es cederle el mango del sartén a quien te va a dar de charolazos...
¡Que debilidad!
¡Que falta de control!
¡Que ausencia de colmillo!
¡Eso es bajar los guantes descuidando la guardia!
¡Es alzar la bandera blanca de la rendición precipitadamente!
¡Es un gancho en el hígado ante una mujer astuta!
¡Es quedarme con el ojo morado por un golpe de amor!
por eso me digo enchilado...
mi mismo... no vuelvas a ser empalagoso...
Pasaje 23º: confuso
Va a ser absurdo que trates de entender lo que digo...
pues de verdad, ahora diré mentiras como tu,
como tus te amo, que solo significan que algo te conviene,
como ese ya voy cuando quieres que esperen una hora,
veras que lloras...
Palabras tejidas como hilos de hamacas
que sostienen la siesta de la sociedad
entre el teatro, la hipocresía y la farsa...
Ay de ti, ay de mi, ay de todos...
pero que le voy a hacer, así están todos acostumbrados a vivir
si dices la verdad te llaman loco.
Por expresar las cosas como son me han visto como intruso,
pero ahora hago lo que tu,
empleo un lenguaje cantinflesco y falaz,
doy lo que piden: un mensaje confuso a los demás...
Pasaje 24º: una vida simple y monótona
Una vida simple y monótona, esa es mi existencia.
Y no me vengas con que la tuya es una tormenta de adrenalina todo el tiempo,
que te la juegas, que te la rifas y que te tuteas con el riesgo y el suspenso...
no señor, yo no soy otro de tus hijitos ingenuos que se traga todo lo que dices...
es que es de lo más fácil pasar etapas de angustia,
solo te preparas para el ataque o la huida,
luego te dejas llevar por la secuencia de eventos y ¡listo!
Pero enfrentarse al aburrimiento y vencerlo... Señor... ¡eso si es de hombres!
se necesitan tanates para aprender a esperar,
un kilo de huevos es poco para saber tolerar,
media docena de suprarrenales no bastan para tener la fuerza de reconocerse impotente ante una
situación en la que nada audaz se puede hacer...
pero casi nadie resiste el grave episodio ese de cuando simplemente no pasa nada,
ese mortal momento en el cual lo mas emocionante solo es lavar los trastes...
es cuando los débiles se van por la puerta fácil y se dan un pericazo, se meten algún derivado de morfina, anfetas, opioides, entre otros "inocentes" productos "naturistas" que al final acaban tomando el control de la vida del pusilánime...
yo... sencillamente... sigo con mi vida simple y monótona...
me pongo un delantal, preparo el jabón... y empiezo a lavar los trastes...
Pasaje 25º: No seas parejo espejo
Ay espejo...
Dime porque devuelves mi reflejo...
Forma olas en tu superficie
no te quiero ver parejo,
distorsiona la imagen de este viejo
o te pondré en el suelo,
te rociaré vino mas añejo
pues cada que te miro
insolente me muestras al mismo pendejo…
Pasaje 26º: soy el otro en tu menage atrois
Te di una nalgada y me queme la mano,
estabas mas caliente que si estuvieses ardiendo...
la verdad, se me arranco la piel del falo como cuando metes un pollo al agua hirviendo para arrancarle las plumas, pues tu vagina estaba en franca ebullición...
dando de brincos me desprendí de ti y me refugie en el congelador para refrescarme, de hecho no me salí, me expulso la presión del vapor de tu caldera y fui a estrellarme contra la pared... aun me encontraba sudando cuando tu marido abrió el refrigerador y tomo una cerveza que estaba parada junto a
mi, cerca de unas paletitas de limón y por delante de los cubos de hielo, luego me dijo sonriente: un menage a trois siempre me hace descansar...
como ves, mi mujer esta al rojo vivo e insaciable,
a mi me gusta ver cuando se pone a tostar otras salchichas...
shtop (destapo la cerveza), me unto una pomadita de silvadene en los huesos a falta de tepezcohuite, esa yerba famosa porque alivia las quemaduras, se echo un sorbo y se regreso a la recamara dispuesto a continuar con el tercer tiempo del partido mientras se oían tus gritos de ninfómana desesperada que
decían... adonde están ese par de machos que me saben excitar y complacer, esos que descifran mis mas
íntimos deseos!
la verdad en ese momento no era difícil intuir cuales eran y hacerlo no me convertía para nada en un magazo...
Pasaje 27º: Amantes incompletos
Nadie se entrega todo ni se da completo,
siempre hay tentáculos que se quedan fuera,
quien te da el sentimiento abstiene el pensamiento,
si estas en su cerebro te niega el corazón...
el mas enamorado medio ama,
por mas romántico se guarda para si algún tesoro,
una segunda intención,
alguna conveniencia,
una reserva de amor,
siempre hace falta de distinta forma algún color, sabor, olor...
y aun así...
a pesar de esos menoscabos que me ofrece mi amada,
renunciando al celo enfermizo de poseerla toda,
me prendo de sus labios, de sus senos,
identifico en mi y reconozco en ella,
que somos solo amantes incompletos...
y aun así... es el perfecto amor...
Pasaje 28º: Amores Hostiles
Platón podría decirme, que hay del amor al odio un solo paso…
Que es un pleonasmo lo de “amores hostiles”,
que este poema no tiene mucho caso…
Esto es así, quiero deciros que hay cicladores lentos,
que te adoran ahora y al paso de unos años… te matan…
si, ir más allá de lo que dijo el griego,
que tal: “quien siente más amor tendrá mas odio”
o: “un gran rencor viene de mucho amar”…
Mas si hay un punto al que quiero llegar,
es a explicar tu agresión y cariño,
pues se expresan de simultánea forma,
cual derramar del cielo fuego y nieve,
dulce amargo, luz y sombra,
éxtasis agónico, escéptico fervor…
Así, así es tu amor…vértigo al ciclar!
Así, así… para reír y llorar…
Así, así… Odiada amada mía…
Pasaje 29º: mujer reprimida
Tienes como un avaro un tesoro enterrado de besos ahorrados,
presos en tus labios represores cerrados, sellados,
que al contenerlos los comprimen como millones de pétalos aglutinados, unos contra otros, perdiendo su suavidad al compactarse,
dejándose marchitar estoicos ante la fuerza del sol, del viento, la lluvia y el implacable desamor que les roba su aroma…
Un miedo dentro de ti, se vuelve en una espada que corta en trozos los abrazos que aún no has recibido, esos que no verán la luz cual caricias abortadas,
amores que mueren antes de vivir,
que no dispondrán de la gloria de la resurrección de los que se reconcilian,
ni del sueño de la reencarnación de los que se vuelven a enamorar…
Aún así das fragmentos de amor entre líneas,
“te quieros” diminutos como oro en polvo,
brillante a mis ojos,
sacados con esfuerzo de algún lugar de ti que aún le resta aliento,
de allá donde esa mujer que llevas dentro lanza el grito de auxilio del condenado perpetuo a permanecer en el fondo de un oscuro y profundo calabozo,
sujeto a sus propios grilletes hasta la muerte…
entonces, estremecido ante esa situación,
maniatado de liberarte ante tu encierro y sentencia voluntaria…
no puedo evitar que mis lágrimas mojen mis pies
frente al dragón que has creado lanzando llamaradas para proteger el castillo que te atrapa …
Pasaje 30º: tarde
Que relevancia tiene tu presencia o tu ausencia,
si a estas alturas tengo, muerto el corazón…
Que clase de consuelo pueden dar tus caricias,
si un día perdí mi vida cuando dijiste adiós…
Y ahora aunque te postres como ante un altar,
y presentes de ofrenda tu figura que arde,
tus melosas palabras y tu dulce mirar,
secamente te digo: ¡tu amor regresa tarde!
¿Cómo quieres que un ciego vuelva la vista atrás?
¿Cómo quieres que un sordo escuche tus promesas?
¿pretendes que un demente te pueda recordar?