A la sexta + 1 va la vencida
El pastor de pájaros
No llego a creerme del todo el resfriado que tengo. Tiene más pinta de maldición gitana que de enfermedad. Lo llevo arrastrando dos semanas y voy camino de la tercera. ¿Adivináis a qué se debe?. Sí, veo que sois mentes lúcidas; efectivamente se debe a que continúo fumando como un carretero. Voy a ahorrarme comentarios soeces sobre lo que cultivo en mis pulmones, sólo os diré que trato de toser pero no sirve para nada. Es como respirar dentro de una bolsa de plástico llenita de dióxido de carbono. ¡Qué hartura, por Dios!
Ayer, me cabreé con mi sistema respiratorio y dejé de fumar unas horas pero después de comer sucumbí a los encantos del trujas de la sobremesa. El caso es que mientras me fumaba a regañadientes ese cigarro cafetero, pensé en ese joven retrasado que voluntariamente se lanzó a los brazos del tabaco, hace ya diez años. Su pinta lo decía todo: largas melenas, estética punk, pensamiento libertario y una decena de pájaros sobrevolando su cabeza.
Tras un currículum de salubridad envidiable, a los dieciséis años, aquel chaval retrasado comenzó a recorrer los senderos de la mala vida, con prisa por recuperar el tiempo perdido. Leed su leyenda:
El melenudo inconsciente y su bandada de simpáticas avecillas, fumaba y bebía porque aquello le divertía. Y así pasaba su vida, entre tabaco y bebida, buscando una salida a su adolescencia recién adquirida. Su mente manida, le decía que estaba bien lo que hacía y que no se preocupara porque ya llegaría el día en que abandonaría esas costumbres tan lascivas. Y el bala perdida fumaba y sonreía, sin pensar que en el futuro lo lamentaría, era joven, y la vida es para ser vivida. Eso decía:
Ahora, el melenudo usa gafas para leer, y aunque sigue rindiendo culto a Baco, ya no es tan beato como antaño. Recuperó, en parte, el sendero de la salubridad, pero en lugar de sonreír por fumar, tose. Daría lo que fuese por dar marcha atrás y darle un bofetón al melenudo. Sin saña, simplemente para hacerle tragar ese primer cigarro que tanto mal me ha hecho. Ahora por culpa de la vida disoluta de aquel joven pastor de pájaros, me veo en la obligación de escribir un blog sobre dejar de fumar, y lo que es peor, me veo en la obligación de dejar de fumar.
Mamá, ¿por qué no me diste un guantazo?
Se acerca el día D (De Dejarlo)
Admito que de todas las veces anteriores en las que me he prepuesto dejar el mal vicio, ésta es la que menos he macerado en mi mente. Hasta tal punto llega esa falta de preparaciòn que no tengo ninguna emoción por empezar una nueva vida salubre.
El lunes enteraré mi último paquete de tabaco y trataré de resistir los asaltos de ansiedad que me va a proporcionar mi cerebro. ¡Manda huevos!, por lo visto el tabaco reduce, o mejor, sustituye la dopamina que segrega naturalmente nuestro cuerpo y esto aumenta la depedencia.
En mi caso, siendo una persona impulsiva, la reacción que provoca falta la nicotina en mi cuerpo aumenta considerablemente cuando se junta a la ansiedad que me genera la imposibilidad de saciar el impulso de fumar. No va a ser fácil, pero ¿hay algo sencillo en esta vida? Con lo agusto que se está en el vientre materno, calentito, alimentado y sin estrés.
Cómo me acuerdo del primer día que me eché un cigarro. Tontorrón. Encima, recuerdo perfectamente que alguien me dijo "ten cuidado no caigas en el tabaco que luego te vas a pasar toda la vida tratando de dejarlo". Por aquel entonces mi adolescencia, en plena ebullición, no me dejaba ver el futuro. Cuánta razón tenía aquella persona: 6 + 1, y la leyenda continúa. Veremos si el lunes soy capaz o incapaz de dejar de fumar.

POR FIN ES VIERNES
Es el día que la semana pasada temía pero esta semana estoy deseando. LO dicho a lo largo de esta semana que está resultando grande para mi, no hay ansiedad ni ganas de fumar porque no le he dado importancia. De hecho esta misma tarde antes de entrar a trabajar, mientras disfrutaba de un estupendísimo café, uno de mis compañeros ha sacado un cigarro y lo ha encedido. A mi me había llamado la atención el paquete de Camel con un diseño increible, sin embargo, me ha dado igual que alguien fumara. (y eso que era un café. Fumadores, sabeis lo que eso implica ¿no?)
NO tengo miedo al fin de semana, ni a las cañas, ni a las copas, ni a salir de marcha. Sé que no voy a fumar porque no me apetece. Es así de simple. El pan para los dos próximos días es un miniviaje a Cacerés aun por determinar. El caso es que el descubrimiento de esta semana de leyenda tiene más repercusiones de los que me imaginaba a primera vista. Ayer titulaba: el poder está en la mente, y creo que una gran verdad. Si dejar de fumar se me está haciendo de momento más que soportable, creo que otras opciones vitales menos duras deben ser bastante más fáciles de cambiar.
MKe he puesto deberes para este lunes. Ya que he empezado a hacer obras en mi salud, no me importa reformar un poco mas, total, me va a salir por el mismo precio. He trasladado mi fin de año al lunes. Todas esas promesas que se formulan a finales de diciembre me las he impuesto ahora mismo para la semana que viene. Todo es cuestión de querer. Eso a lo que llaman voluntad. Hacer deporte, vida más san,a metas a corto y a largo plazo, conseguir lo inalcanzable. ¿Por qué no? Jamás pensé conseguir lo que ya he superado a día de hoy.
Cada pequeña meta alcanzada y superada es una guerra vencida y me he convertido en Napoleón con ganas de apoderarme de todo. Creo que siguiendo ese truco de reflexión puedo hacer todo lo que quiera. Me siento fuerte y seguro. Es un paso. Me siento feliz y capaz. Aunque sé que estoy crecido por los resultados no voy a fiarme, las caídas sueles ser muy dolorosas y prefiero ser prudente.
TODO ESTÁ EN TU MENTE
No tengo ningún tipo de duda; junto al trucazo de contar hasta diez debemos añadir el truco de no exagerar la situación. Si hay algo que me está ayudando a superar la recaída es precisamente no dar importancia al hecho de dejar de fumar. Es mi tercer día como no fumador desde mi recaída del viernes y he decidido no dar importancia al hecho de dejar de fumar. El resultado es impecable porque realmente no estoy teniendo un síndrome de abstinencia demasiado acusado.
Ayer por la noche cuando terminé de cenar, mi novia se encendió un cigarro. Cuando fumaba (jejej, lo digo como si llevara meses sin el hábito) uno de los momentos más suculentos del día era el del cigarrito de la cena y de la comida, sin embargo, ayer no sentí nada cuando se encendió el cigarro. No tuve necesidad de contar hasta diez para evitar coger uno, sencillamente no me apetecía. Me quedé un rato pensando y llegué a una conclusión: si no le doy importancia al hecho de dejar de fumar, el "mono" me afecta mucho menos.
Tengo que dar la razon a Allen Car, el autor de "dejar de fumar es fácil si sabes cómo". En realidad, la dependecia que te genera el tabaco es más mental que física. De hecho creo que somos nosotros mismo quienes alimentamos esa falacia de la abstinencia irresistible. No hay tanta necesidad de tabaco, sólo tenemos ganas de fumar y al no poder hacerlo nos sentimos mal, nos entra ansiedad a causa de esa prohibición autoimpuesta. Por eso hay que tener muy claro queno queremos fumar. De este modo eliminaremos esta ansiedad añadida que complica un poco más nuestro esfuerzo por deshacernos del mal.
Parece ser que esta vez he sabido escoger mis pensamientos adecuadamente. Los trucos y las recomendaciones que he ido aprendiendo en mis anteriores ocasiones están siendo muy útiles. Además la perspectiva de la sencillez me está alentando a continuar sin fumar. Es una cuestión de fe.
A pesar de estos resultados tan positivos, no tengo que bajar la guardia porque el tabaco es un traidor que aprovecha cualquier oportunidad para colarse en nuestra vida. Por eso hay que estar atento para cerrarle el paso cuando eso ocurra.
I want to be FREE!!!!!!!!!!!!!!!
Uno, dos y tres, cuatro, cinco y seis, no voy a fumar, todos los veréis
Bueno,encarrilo la semana en buena posición copando los primeros puesto de la tabla de campeones EX FUMADORES. Esta mañaan he seguido co el trucazo de contar hasta diez y me ha vuelto a funcionar. Me siento realmente cerca de dejar esta peste de humo tóxico y no puedo evitar mostrarme completamente feliz.
De hecho, creo que que el secreto de contar y volver a replantear, va a cambiar muchas cosas en mi vida. Estoy empezando a hacer cosas que nunca hubiera pensado hacer. Si todo va bien, mañana retomare las clases de francés y comenzaré a hacer algo de deporte. Esta instrumento, descubierto por Homer Simpsom hace años con su famoso uno, dos y tres, cuatro, cinco y seis no ne cabrearé, todos lo veréis. Jajjajaja, Que genial es el "Gordo Amarillo" de Groening.
Los puntos fuertes de la técnica es que actúa sobre la pereza y sobre la impulsividad de forma tajante. Por poner un ejemplo, es como estar plácidamente en casa con la pareja y que de repente apareciese la suegra. Ese bajonazo, ese palo, ese bofetón, ese jarro de agua helada, quita todo estímulo de golpe. Es genial. Lo patentaré y me forraré, eso sí después de dejar de fumar porque los nuevos trabajos siempre estresan demasiado.
Poco a poco y sin darme mucha cuenta me estoy acercando al fin de semana. Los días críticos en los que tropecé la semana pasada. Es cierto que esta semana estoy un poco más concienciado y más preparado pero un único error puede acabar con un cigarro en la boca. La verdad está ahí fuera.
RECUPERANDO EL SENDERO SALUBRE
Ayer lo dije en el último párrafo, agotando las últimas fuerzas que almacenaba en mi cuerpo: conservo esperanza para dejar de fumar. Si ayer no fui capaz de retomar las riendas de mi voluntad, hoy sí me he hecho con ellas y me he reafirmado. Esto no es algo que haya improvisado sobre la marcha, es más bien fruto de la experiencia acumulada en anteriores ocasiones. Las recaídas son algo normal, sobretodo, en el caso de fumadores con muchos años de vicio.
Al margen de haberlo planificado previamente, os puedo asegurar que volver a sendero de la salubridad no ha sido una tarea fácil. Hay que superar compliados desafíos en los que está en juego el éxito o el fracaso de la operación. Hoy, sin ir más lejos, he tenido que vencer a la tentación y lo he conseguido. A eso de las doce del mediodía he visto un paquete de tabaco olvidado por mi novia sobre la mesa del salón. El impacto visual me ha estimulado y sobre mi ha caído todo el peso de la abstinencia. El primer pensamiento ha sido -Bueno, si me fumo uno sólo, no pasa nada-. De haberlo hecho, hubiera cometido un error.
Atención, trucazo de expertos para enfrentarse a esos duros momentos de tentación. Esto es una primicia primiciosa que funciona del mismo modo que el mecanismo de un reloj suizo. Ahí va: En esos momento en los que prima el impulso sobre el raciocinio, el secreto de frenar el envión es cerrar los ojos y contar hasta diez muy despacio. Una vez hecho hay que valorar si realmente lo que vamos a hacer impulsivamente nos va a aportar algo positivo o negativo. Si hacerlo es malo, simplemente dí NO. Si persiste el impulso, vuelve a repetir la operación. La elección correcta te produce una sensación de victoria inmediata que hace que merezca la pena la renuncia.
El caso es que mi día de lo he dedicado a este truco y he conseguido hacer todo cuanto me he propuesto. Para aquel que lee estas líneas lo que cuento no tiene ninguna relevancia. Para mí, espíritu del libre hedonismo basado en la ejecución del estímulo, lo alcanzado hoy significa copar la cima más alta de mi personalidad. ¡Toma! He necesitado casi tres decenas de años para comenzar a conocerme y el primer paso me lo ha dado mi decision de dejar de fumar.
Seguiremos informando.
Últimos comentarios
- La haine (El odio) 2 comentarios psicosexo krisol
- Cierre de una etapa 4 comentarios David Nogales krisol psicosexo mrivas
- El pastor de pájaros 4 comentarios David Nogales raul krisol psicosexo
- La caza del octubre flojo 3 comentarios psicosexo David Nogales krisol
- Se acerca el día D (De Dejarlo) 3 comentarios Viviana Mora David Nogales mrivas
Mis tags
Categorías
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):
