A la sexta + 1 va la vencida
03 Nov 2008
El pastor de pájaros
No llego a creerme del todo el resfriado que tengo. Tiene más pinta de maldición gitana que de enfermedad. Lo llevo arrastrando dos semanas y voy camino de la tercera. ¿Adivináis a qué se debe?. Sí, veo que sois mentes lúcidas; efectivamente se debe a que continúo fumando como un carretero. Voy a ahorrarme comentarios soeces sobre lo que cultivo en mis pulmones, sólo os diré que trato de toser pero no sirve para nada. Es como respirar dentro de una bolsa de plástico llenita de dióxido de carbono. ¡Qué hartura, por Dios!
Ayer, me cabreé con mi sistema respiratorio y dejé de fumar unas horas pero después de comer sucumbí a los encantos del trujas de la sobremesa. El caso es que mientras me fumaba a regañadientes ese cigarro cafetero, pensé en ese joven retrasado que voluntariamente se lanzó a los brazos del tabaco, hace ya diez años. Su pinta lo decía todo: largas melenas, estética punk, pensamiento libertario y una decena de pájaros sobrevolando su cabeza.
Tras un currículum de salubridad envidiable, a los dieciséis años, aquel chaval retrasado comenzó a recorrer los senderos de la mala vida, con prisa por recuperar el tiempo perdido. Leed su leyenda:
El melenudo inconsciente y su bandada de simpáticas avecillas, fumaba y bebía porque aquello le divertía. Y así pasaba su vida, entre tabaco y bebida, buscando una salida a su adolescencia recién adquirida. Su mente manida, le decía que estaba bien lo que hacía y que no se preocupara porque ya llegaría el día en que abandonaría esas costumbres tan lascivas. Y el bala perdida fumaba y sonreía, sin pensar que en el futuro lo lamentaría, era joven, y la vida es para ser vivida. Eso decía:
Ahora, el melenudo usa gafas para leer, y aunque sigue rindiendo culto a Baco, ya no es tan beato como antaño. Recuperó, en parte, el sendero de la salubridad, pero en lugar de sonreír por fumar, tose. Daría lo que fuese por dar marcha atrás y darle un bofetón al melenudo. Sin saña, simplemente para hacerle tragar ese primer cigarro que tanto mal me ha hecho. Ahora por culpa de la vida disoluta de aquel joven pastor de pájaros, me veo en la obligación de escribir un blog sobre dejar de fumar, y lo que es peor, me veo en la obligación de dejar de fumar.
Mamá, ¿por qué no me diste un guantazo?
Últimos comentarios
- Ha llegado el gran día: Ya no fumo 3 comentarios gonzo Anónimo adrianaflores
- A siete días 10 comentarios Rosa Rosa David Nogales David Nogales Rosa Oli Rosa raul Manuel NoFuketekeMan
- 5 de enero, nueva vida sin tabaco 2 comentarios Rosa raul
- El fumeque, la mayor de las inercias 3 comentarios Rosa krisol David Nogales
- ¿Lo dejamos en enero? 1 comentario Rosa
Mis tags
Categorías
Enlaces
Buscar
Suscríbete
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario
psicosexo dijo
plaf! plaf! no soy tu madre pero espero que te sirvan mi par de guantazos y, si no te valen por lo menos fuma con boquilla de esas minis.
krisol dijo
No lo dejes...
raul dijo
El pastor de pájaros, que bueno. Ah, no le eches la culpa al primer cigarro sino al último que es el que realmente hace que sigas fumando... piénsalo.
David Nogales dijo
JAaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaajajajajja huuuuuuuuuuuuuha ha ha ha ha ha He vencido!! jaaaaaaaaaaaaaaarsrsrsrs
Escribe tu comentario